Un atuendo generalmente sensual y sugestivo, dónde encarnamos algún personaje, nos ayudan a darle variedad y picardía a nuestra vida sexual. Tienden a ser muy buenos estimulando la imaginación de quien lo usa y sobre todo, nos apoyan a empujar un poquito nuestros propios límites sexuales.

Es probable que al principio de la fantasía te sientas ridícula, pero date oportunidad de 'interpretar' un personaje, de apropiarte de él solo por unos minutos y amarás el resultado.

Lo único que tienes que hacer es atreverte a ponértelo.

Aquí están los disfraces eróticos más comunes

- Colegiala. Aquí se combinan varios elementos: la inocencia de la 'primera vez', la seducción, el sentirte dominada y también ¿por qué no? La disposición para aprender nuevo trucos en la cama.

- Enfermera. Para todas las que sentimos vocación de servicio y queremos lograr milagros con el cuerpo de nuestra pareja. Tal vez la siguiente vez ¡tu pareja quiera ser tu doctor!

- Azafata. De esta fantasía, todo llama la atención: la altura, la falta de espacio, lo prohibido y sobre todo, ¡lo desconocido! - Mucama. Si te gusta el juego de poder entre el jefe y la subordinada ¡esta fantasía es para ti!

- Policía. ¿Tienes ganas de jugar a sentirte dominatriz por unas horas? ¡Este es el disfraz para ti! Espósalo... somételo a tu voluntad... estás a cargo... llegó el momento de hacer lo que tú digas.

No olvides complementar tu disfraz con todos los accesorios necesarios para hacer tu encuentro algo divertido e inolvidable para ambos. Recuerda que es buen momento para experimentar con posiciones sexuales y olvidarte por un momento de la timidez y los prejuicios para darle rienda suelta a la imaginación y el disfrute.

No hay límite de tiempo para esta actividad, úsalos por el tiempo que quieras.

La recomendación es cada que necesites y/o quieras romper un poco con tu propia imagen y atreverte a ser y hacer cosas que regularmente no harías, disfrutes de encarnar un personaje para compartir momentos únicos con tu pareja.