Al parecer, los espíritus aventureros e inquietos buscan ser otros diferentes, cuando hacen el amor en otras camas. Las propias o nuestras, que nos han visto con fiebre y cansancio, juegan con desventaja respecto a las de lugares desconocidos donde no hemos reposado. En los hoteles de lujo, camas tamaños King size con lujuriosos edredones de plumas sobre el colchón y las gigantes bañeras con yacuzzi nos enardecen los deseo sexuales y hasta las pensiones baratas nos producen morbo, porque el sexo en nuevos espacios y escenarios es siempre mejor, más excitante y más sorprendente. Los terapeutas sexuales hace mucho tiempo que utilizan la estrategia del hotel para sus experimentos con parejas desmotivadas sexualmente. Ana Sierra, sexóloga y psicóloga, recomienda que “salir del contexto habitual o jugar a un juego de roles son cosas que siempre aconsejamos cuando se ha perdido el deseo. Pasar la noche en otro sitio es perfecto porque se sale de la rutina, de las obligaciones de la casa, los hijos, el trabajo y todos los quehaceres diarios, y permite poner en practica algunas de nuestras fantasías”. Se puede hacer el papel de 2 desconocidos que quedan en verse en un lugar, exclusivamente, para tener sexo; o que acaban de conocerse en un bar y suben directamente a la habitación. Estas prácticas son muy indicadas para las parejas que tienen fantasías con tener un amante o relaciones muy liberales, pero no se atreven a hacerlo. Al principio puede pensarse que es un juego estúpido, porque sabemos que la persona que está ahí es nuestra esposa o pareja habitual, pero si uno se deja llevar por el juego y lo disfruta con todos sus sentidos, al final tendrá su efecto muy positivo a nivel sexual.

Fuente: http://sexlecciones.com/ Te recomendamos conocer nuestros juguetes para experimentar todas esas fantasías!