La falta de deseo, dificultad para lograr la excitación, el no llegar al orgasmo, y hasta sentir dolor son algunas de las denominadas disfunciones sexuales. Aunque en el caso de las mujeres la falta de deseo sexual está en el primer puesto.

El estrés, la tensión, el trabajo y las responsabilidades diarias son factores que pueden reducir el deseo sexual, pero en muchos casos las mujeres evitan los momentos íntimos porque no disfrutan de ellos y pueden haber mil razones que influyan en este aspecto.

La anorgasmia y el dolor en el coito son problemas de la sexualidad femenina que pueden llevar a esa inapetencia y que, sin embargo, tienen solución.

Cuando el sexo no da placer

Cuando una mujer no siente placer al hacer el amor se culpa a ella misma o a su pareja. En cualquier caso hay que saber que si las dos personas se proponen volver al cauce del placer, es una situación que se puede revertir. Y es que todas las mujeres están capacitadas para sentir un orgasmo (o varios).

La Anorgasmia, es cuando, aun teniendo relaciones sexuales la mujer no ha experimentado nunca un orgasmo (anorgasmia primaria) o que los ha tenido con anterioridad pero, por algún motivo, ha dejado de experimentarlos o los tiene de vez en cuando (anorgasmia secundaria).

El origen de la Anorgasmia Es cierto que tomar determinados fármacos o ingerir alcohol puede afectar a la capacidad de sentir orgasmos en la mujer. Sin embargo, es muy común que la anorgasmia en la mujer esté relacionada con determinados "bloqueos" mentales. Una educación muy estricta por parte de los padres, el desconocimiento del propio cuerpo por una cuestión de "tabús", el miedo a perder el control, las influencias de la pareja... son factores que pueden llevarle a no disfrutar plenamente de su sexualidad.

El coito no tiene por qué doler

El dolor durante el coito en las mujeres puede implicar ardor, quemadura, contracción o dolor cortante en la parte interior o exterior de la vagina, en la región pélvica o en el abdomen. Es lógico que sentir estas molestias de forma crónica al hacer el amor, lleve a evitar las relaciones sexuales. Pero es que el sexo no tiene que doler. Y si lo hace, hay formas de evitar esas molestias, según sea su origen.

Descartar la dispareunia. Si la mujer no tiene ninguno de los problemas expuestos, habría que ver si sufre de dispareunia: es una disfunción que tiene como principal síntoma sentir dolor o molestia antes, después o durante la penetración. La dispareunia requiere tratamiento médico y psicológico.

Los Juguetes sexuales como posible solución a las disfunciones

Los sexólogos, coinciden por tanto, en la idea de que los juguetes eróticos pueden tener beneficios terapéuticos. Pero además insisten en romper tabús alrededor de estos accesorios. Valerie Tasso es contundente en este aspecto:

"Son perfectos para conocerse a uno mismo, saber qué da placer y qué no, conocer nuestro cuerpo y nuestras zonas erógenas, conocer el propio cuerpo es fundamental para disfrutar de las relaciones sexuales, llevar una vida sexual sana es mucho más fácil con la presencia de estos artilugios en el dormitorio”, asegura Tasso.

La especialista hace énfasis en explorar la propia sexualidad. Animo  a todas mis pacientes a que utilicen estimuladores de clítoris, ya que les ayuda a experimentar con su propio cuerpo y descubrir su sexualidad. De esta forma se conocen mejor a sí mismas y son capaces de obtener un mayor placer y alcanzar el orgasmo"

Esto es algo que sin duda puede beneficiar a la relación pareja ya que abre las puertas a una comunicación más fluida en el aspecto más íntimo, “con las herramientas adecuadas la mujer vuelve a disfrutar, se puede recuperar la capacidad de sentir orgasmos”.

Hay que tener en cuenta que la falta de excitación puede llevar a sentir dolor. Y es que con la excitación la vagina produce un fluido que hace que la penetración sea fácil y placentera. En este caso, claramente la solución al problema pasa por garantizar una suficiente excitación antes de pasar a la penetración para que el coito no resulte doloroso. Y hay muchas formas de facilitar este aspecto:

Prolongar los juegos eróticos. Es importante dedicar tiempo para alcanzar un mayor nivel de excitación, que en el caso de la mujer se traduce en una mejor lubricación natural. Así, cuando el origen del dolor parece ser este es esencial hacer partícipe a la pareja para solucionar el problema.

Utilizar lubricantes. Muchas veces, en caso de que la lubricación natural no se produzca de forma satisfactoria, se puede recurrir a lubricantes adicionales con base acuosa (no aceitosa) con el fin de facilitar la penetración y evitar dolores.

Trabajar tu suelo pélvico. Los ginecólogos recomiendan el uso de diferentes dispositivos como las bolas chinas para a reforzar la musculatura vaginal.

Las bolas chinas, no están consideradas "juguete" ya que para los especialistas son un método de fisioterapia para la zona íntima femenina. La aplicación terapéutica de las bolas chinas se basa en sus beneficios para el fortalecimiento del suelo pélvico.

Al estimular las paredes vaginales en mujeres con falta de deseo se contribuye a la buena lubricación, cosa que facilita y mejora el coito. Así mismo al mejorar la elasticidad se ayuda a “desensibilizar” las áreas que provocan dolor y eliminar así el miedo a la penetración por esta causa.