Los juguetes sexuales son todos aquellos objetos que ayudan a aumentar la estimulación durante el acto sexual, solo o en pareja.

Los juguetes sexuales son tan viejos como la humanidad, y gracias a la apertura de la sexualidad cada día son más las mujeres y las parejas que se animan usarlos para dar más intensidad a las relaciones y salir de la rutina. Esta gran demanda ha provocado que exista una diversidad de juguetes de diferentes formas, tamaños y funciones inimaginables para un disfrute, hasta hace poco, no convencional del sexo.

Los juguetes envuelven al sexo con un aire atractivo y son un excelente medio para intensificar las fantasías sexuales.

Los juguetes eróticos también son un medio de autosatisfacción. Se utilizan para aumentar el placer sexual durante la masturbación. Recuerda que no existe razón por la cual sentir vergüenza al comprar o usar juguetes eróticos ya que se hace en beneficio de tu salud sexual íntima y de pareja.

Mira aquí algunos de los más comunes:

Vibradores
 Los vibradores son considerados por muchos como uno de los mejores juguetes sexuales. Se puede utilizar durante el acto sexual y/o para masturbarse. Se trata de un juguete erótico con forma de pene que también vibra con el fin de aumentar el placer y semejarse con la realidad.

El vibrador se puede usar según el gusto de cada quien, no solo se debe ver como un complemento sexual para la penetración, sino que, además con el se puede jugar alrededor de las zonas erógenas para aumentar el deseo y la excitación. El utilizar lubricantes a base de agua con el vibrador es una excelente idea para mejorar el placer sexual.

El consolador (Dildo) El consolador es tal vez el juguete sexual más vendido del mundo. Tiene forma de pene y se conoce también como Dildo. Existen algunos con vibradores que una vez en la vagina o en el ano, hacen una serie de movimientos capaces de lograr el orgasmo perfecto.

Los consoladores son para cualquier preferencia sexual, y para cualquier fantasía. Generalmente se encuentran de silicona o de gel, de medio o gran tamaño, lisos o rugosos para una mayor estimulación. Los hay de llamativos colores, de sabores golosos para disfrutar del sexo oral, con o sin vibrador, con la punta especialmente doblada para llegar mejor al punto G de la mujer o totalmente rectos. Los hay simples o dobles para penetración anal y vaginal simultanea e, incluso, resistentes al agua para poder utilizarlos sumergidos en ella.

– Bolas Chinas Las bolas chinas (bolas Ben Wa o bolas de geisha) son dos esferas que contienen en su interior una más pequeña, y que unidas por un cordón, se introducen en la vagina. Cuando la mujer camina, al levantarse, chocan ambas bolas entre sí, produciendo una suave y placentera estimulación continua. La vagina se dilata y por ende aumenta la lubricación natural. También sirven para combatir la incontingencia urinaria, por medio de los ejercicios de Kegel. No se recomienda llevarlas puestas por más de 2 de horas para evitar posibles trastornos sexuales.

– Bolas anales Se trata de juguetes sexuales con dos a nueve bolas de unos 2 cm. de diámetro unidas por una cuerda que se impregnan de lubricante y se introducen en el ano. Una vez dentro, la persona puede sacarlas una a una despacio, o sacarlas en un mismo tirón. Hay quienes prefieren dejarlas adentro esperando el momento del orgasmo para que sean retiradas. Muchas mujeres también las usan en su vagina. Si las bolas han estado en el ano se deberán lavar muy bien antes de introducirse en la vagina, siempre con jabón neutro y agua tibia.

– Fundas para penes Estos juguetes sexuales tienen dos finalidades, darle más tamaño al pene, sin recurrir a métodos extravagantes ni dolorosos y otorgar más sensación a la vagina, debido a que vienen con una serie de protuberancias que ayudan a rozar por completo el punto G femenino y el clítoris. Hay de todas formas, con puntas con curvas, con pelotas, en fin la variedad es inmensa! Están hechas de Látex, silicona, plástico o gel, todas ellas se adaptan al pene.

Anillos para prolongar la erección Los anillos para penes, también conocidos como –cock rings-, fueron creados en principio como método para mantener la erección durante más tiempo en caso de que existieran trastornos de ésta. Su utilización es muy sencilla: se coloca dicho anillo en la base del pene, buscando que sujete bien el escroto y los testículos. Se trata, con ello, de prolongar la erección por medio de retener el flujo de sangre en el pene, lo que puede ayudar, incluso, a retrasar la eyaculación.

Hoy en día podemos encontrar gran variedad de juguetes sexuales basados en este anillo para penes, como los modelos que vienen con estimulador del clítoris o vibrador incorporado. Además, se fabrican en todo tipo de formas, colores, texturas y tamaños. En cuanto a los materiales, los hay de cuero, goma, caucho, silicona o látex, entre otros.

– Anillo vibrador para el pene Este juguete sexual se compone de un anillo diseñado para ajustarse a la base del pene que mediante la vibración que produce logra alcanzar el estimulo justo para la pareja. Esta tan atractiva vibración se produce gracias a un diminuto vibrador contenido en una capsula en el anillo. El sentido de este aparato consiste en que ambos en la pareja, encuentren la manera de sentir mejor la vibración y disfrutar el sexo de una manera diferente.

Juguetes sadomasoquistas

  • Brazaletes y collares: Son hechos generalmente de cuero, hierro u otros metales para inmovilizar manos, pies o cabeza.
  • Corsés: Resultan muy excitantes a la vista y favorecen la figura. Hay quienes disfrutan cantidades de ver a su pareja en uno de estos. Su material, por predilección es el cuero o vinilico.
  • Cuerdas: La finalidad de estas no es lastimar, sino inmovilizar y aumentar, por tanto el excitante sentimiento de dominación.
  • Látigos: Son uno de los preferidos en la práctica sadomasoquista. Se usan para golpear la piel produciendo dolor (consensuado y con respeto) y dejando que quien lo reciba se sienta dominado o quien lo hace se sienta poderoso
  • Máscaras: Hay para todos los gustos. Algunas tienen mordaza, otras cierran la boca con una cremallera. Otras ocultando en parte la expresividad del rostro, y dando por tanto un toque de misterio.
  • Mordaza: Su fin es disminuir al mínimo los gemidos. Las hay en forma de bola que se sitúa entre los dientes, otras son realmente una mordaza, una banda de cuero que cubre totalmente la boca, cerrándose por detrás de la cabeza, con una lengüeta que se sitúa entre los dientes para morderla y evitar así que la persona se muerda la lengua.

(www.tuguiasexual.com)